• 9 de junio de 2026 5:43 pm

Desde aguacates hasta autos, los aranceles de Trump a Canadá y México podrían afectar a ciudadanos americanos.

WASHINGTON (AP) — El impuesto del 25% que el presidente Donald Trump planea aplicar a las importaciones de Canadá y México tan pronto como el sábado podría aumentar el precio de todo, desde la gasolina y las camionetas pickup hasta la salsa de guacamole para la fiesta del Super Bowl.

Los aranceles también darían pie a represalias. Doug Ford, el primer ministro de Ontario, ya ha prometido contraatacar retirando el alcohol estadounidense de los estantes de las tiendas  de la provincia canadiense, lo que no es una amenaza vana: Canadá es el segundo mercado mundial de bebidas destiladas estadounidenses (detrás de la Unión Europea, integrada por 27 países).

Los aranceles de Trump amenazan con hacer estallar el acuerdo comercial que él mismo negoció con los vecinos de Estados Unidos durante su primer mandato. Su acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá  –“el acuerdo comercial más justo, más equilibrado y más beneficioso que hayamos firmado jamás”, declaró alguna vez Trump– supuestamente aportaría previsibilidad al comercio norteamericano y daría a las empresas la confianza para realizar inversiones.

Pero cuando se trata del autoproclamado “hombre de los aranceles”, Trump, y su pasión por imponer impuestos a los productos extranjeros, nada es predecible y nada está realmente resuelto.

“Los aranceles a esos niveles y en ese alcance destruirían efectivamente el acuerdo que el propio Trump negoció y del que siempre se jacta”, dijo Scott Lincicome, analista comercial del libertario Cato Institute.

El presidente dice que los impuestos del 25% están diseñados para presionar a los dos vecinos de Estados Unidos a hacer más para detener el flujo de inmigrantes indocumentados y fentanilo a Estados Unidos.

Michael Robinet, de S&P Global Mobility, y muchos otros analistas sospechan que la amenaza arancelaria también está diseñada para lograr que Canadá y México acepten las demandas de Estados Unidos de cambios en el T-MEC cuando se renueve el próximo año.

Robinet, director ejecutivo de consultoría automotriz en S&P Global, dijo que duda que Trump siga adelante con aranceles generalizados del 25% a las importaciones canadienses y mexicanas, lo que él llama un enfoque de «shock al sistema» que congelaría la economía norteamericana en un «invierno arancelario». En cambio, dijo Robinet, Trump podría posponer o implementar gradualmente los aranceles o eximir inicialmente a algunas industrias para mostrarle a Canadá y México cuánto peor podrían empeorar las cosas si no se sale con la suya.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó el viernes que México mantiene un diálogo con el equipo de Trump desde antes de su regreso a la Casa Blanca. Destacó que la comunicación ha sido constante y continua.

Trump ha dejado en claro que tiene dos intereses principales: la inmigración y el fentanilo, dijo Sheinbaum. Su equipo está coordinando con el gobierno estadounidense en ambos temas, agregó.

En materia comercial, “no debemos vernos como competidores”, dijo, sino como socios. Pero si Estados Unidos impone aranceles, México está preparado y lo ha estado durante meses, dijo Sheinbaum.

“Ahora es muy importante que el pueblo mexicano sepa que siempre vamos a defender la dignidad de nuestro pueblo, siempre vamos a defender el respeto a nuestra soberanía y un diálogo entre iguales, como siempre lo hemos dicho, sin subordinaciones”, dijo Sheinbaum.

TVerás

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