CIUDAD DE MÉXICO – En un inusual despliegue de consenso político, el pleno de la Cámara de Diputados aprobó con 390 votos a favor una reforma integral para dotar de mayores facultades a la Auditoría Superior de la Federación (ASF). El objetivo primordial: transformar al órgano fiscalizador en una entidad con capacidad real para perseguir el mal uso de recursos públicos y terminar con su imagen de «elefante blanco».
El dictamen, que modifica las leyes de Fiscalización y Rendición de Cuentas, de Contabilidad Gubernamental y de Coordinación Fiscal, otorga a la ASF nuevas herramientas clave para su funcionamiento:
- Sistema Nacional de Datos: La Auditoría tendrá la facultad de crear y gestionar el Sistema Nacional de Registro de Información y Datos.
- Investigaciones de oficio: El órgano podrá iniciar indagatorias de manera autónoma ante presuntas faltas administrativas graves.
- Plazos fatales: Se establece un máximo de 120 días para que la ASF determine si las instituciones solventaron las irregularidades detectadas en su gasto.
- Denuncia ciudadana: Se facilitarán canales técnicos para que cualquier persona pueda interponer denuncias directamente ante la Auditoría.
Fin a la ‘discrecionalidad’ y la opacidad
Durante el debate, legisladores de todas las fuerzas políticas coincidieron en que la modernización tecnológica es el blindaje necesario contra la corrupción. La diputada Claudia Rivera Vivanco (Morena) subrayó que la integración de herramientas digitales crea una «barrera inquebrantable» contra la discrecionalidad en el manejo del dinero público.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Anticorrupción, Ricardo Mejía Berdeja (PT), fue tajante al señalar que la reforma busca dar «fuerza y dientes» a un ente que históricamente había carecido de capacidad punitiva.
Consenso multipartidista: Del discurso a la ley
La relevancia de la aprobación radica en el respaldo total de la oposición y el oficialismo:
- Acción Nacional (PAN): El diputado Éctor Jaime Ramírez destacó que la norma no es fruto de una imposición, sino de un proceso de escucha y deliberación para modernizar la fiscalización superior.
- Revolucionario Institucional (PRI): Carlos Mancilla calificó la reforma como un paso de «profunda importancia» que va más allá de un ajuste técnico, buscando restaurar la confianza ciudadana en las instituciones republicanas.
Con esta reforma, la ASF no solo agilizará sus procesos de auditoría, sino que podrá celebrar convenios directos con entidades federativas, asegurando que la vigilancia del patrimonio colectivo sea uniforme en todo el país. El dictamen pasará ahora al Senado para su eventual ratificación.

