Por: Juan Domingo
CIUDAD DE MÉXICO.— En un intento por disipar los rumores de inestabilidad y frenar las fricciones de cara al proceso electoral del próximo año, la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Avila Olmeda, encabezó un cónclave con la cúpula política de Morena y aliados. Durante el encuentro, la mandataria hizo un llamado enérgico a la unidad institucional y a detener los ataques internos entre aspirantes.
La reunión, celebrada en un hotel de la ciudad, se dio tras una jornada de intensas filtraciones que sugerían una posible solicitud de licencia por parte de la gobernadora. Estas versiones fueron desmentidas inicialmente por su secretario particular, Jesús López Romandía, y posteriormente por la propia Avila Olmeda a través de sus redes sociales, donde reafirmó su agenda de trabajo para los próximos días.
En el comunicado oficial, el Gobierno del Estado subrayó que el objetivo primordial fue establecer una agenda común de trabajo que priorice el bienestar de los ciudadanos por encima de las aspiraciones personales.
«La unidad es un principio esencial del movimiento de transformación; nos permite responder con mayor eficacia a las necesidades de la población», destacó la mandataria ante alcaldes y legisladores.
Presencias y ausencias clave
El «cónclave» morenista sirvió como termómetro de las alianzas y tensiones que se viven al interior del partido:
- Los presentes: Destacó la asistencia de alcaldes, incluyendo a Ismael Burgueño (aspirante a la gubernatura), y legisladores federales como Francisco Castro Trenti, Gilberto Herrera, Nancy Sánchez y Armando Samaniego.
- La sorpresa: La participación de Jorge Ramos, diputado local del PVEM, cuya presencia refuerza los rumores de una posible candidatura por la alcaldía de Tijuana bajo la coalición con Morena.
- Las ausentes: Notoriamente faltaron a la cita, el alcalde de Tecate, Román Cota Muñoz, la senadora Julieta Ramírez, recién nombrada vocera del grupo parlamentario en el senado y la diputada federal con licencia Evangelina Moreno, ambas figuras fuertes en la pugna por la coordinación de los esfuerzos de Morena para el próximo año.
Contexto de crisis: el factor binacional
Este movimiento político ocurre en un momento crítico para la administración estatal. Desde el 10 de mayo de 2025, la gobernadora ha enfrentado un constante asedio mediático y político derivado de la revocación de la visa estadounidense a su entonces esposo, Carlos Torres.
A pesar de que las versiones que la sitúan en una supuesta «lista negra» del gobierno de Estados Unidos han sido recurrentes, Avila Olmeda busca con este evento retomar el control de la narrativa política en el estado, enviando un mensaje de cohesión hacia el interior de su partido para evitar que las fracturas internas debiliten su gobierno en la recta final hacia las elecciones de 2027.

