CIUDAD DE MÉXICO.– La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció una serie de visitas de alto nivel por parte de funcionarios del gobierno de los Estados Unidos que se llevarán a cabo en los próximos días, enfocadas principalmente en materia de seguridad fronteriza, combate al narcotráfico y las negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante su conferencia matutina, la mandataria mexicana detalló que los encuentros fueron acordados la semana pasada durante una conversación con su homólogo estadounidense, Donald Trump.
El calendario de reuniones comenzará esta misma semana. Los días jueves y viernes, la administración mexicana recibirá a Markwayne Mullin, director del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. Posteriormente, el siguiente lunes, arribará al país Sara Carter, quien se desempeña como directora de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas, conocida popularmente como la «zar antidrogas».
Estas visitas del sector de seguridad ocurren en un contexto complejo, coincidiendo con las acusaciones emitidas en contra de Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia del estado de Sinaloa.
Respecto al encuentro con Carter, Sheinbaum expresó su interés en coordinar una estrategia binacional integral. La postura de México se centrará en exigir que el gobierno estadounidense colabore activamente en frenar el contrabando de armas hacia territorio mexicano, así como en abordar las adicciones desde una perspectiva de salud.
«Si Estados Unidos quiere ayudar a México para disminuir la violencia, lo mejor que puede hacer es atender la prevención, la salud pública, afortunadamente hoy lo reconocen», puntualizó la presidenta.
Por otra parte, la agenda bilateral también contemplará el ámbito económico. De cara a las revisiones del T-MEC, se tiene prevista la visita de Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, para el próximo miércoles 27 de mayo.
Modificación a la reforma judicial En la misma comparecencia ante los medios, la presidenta Sheinbaum anunció una propuesta para modificar la elección judicial. La iniciativa contempla aplazar dicho proceso hasta el año 2028, además de aplicar una reducción en la cantidad de candidatos participantes.

