CIUDAD DE MÉXICO.– Las negociaciones entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y las secretarías de Gobernación (Segob) y de Educación Pública (SEP) entraron en un receso este martes sin haber alcanzado un acuerdo. El principal punto de estancamiento es la exigencia del organismo sindical de sostener una reunión directa con la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum.
La dirigencia del magisterio disidente subrayó que la intervención de la titular del Ejecutivo federal es indispensable para destrabar el conflicto.
“Ella es la que tiene que generar la ruta de salida viable, porque hoy no nos presentan nada”, afirmó Marcelino Rodarte, secretario general de la Sección 58 de Zacatecas.
Las demandas del magisterio
El pliego petitorio de la CNTE, que mantiene un paro nacional por el cual se han realizado múltiples bloqueos en la capital, se concentra en cuatro ejes fundamentales:
- Abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007.
- Cancelación definitiva de la reforma educativa implementada en 2012.
- Modificaciones a la Ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros (SICAMM).
- Meas salariales sustanciales para el sector.
El impacto de las movilizaciones escaló a nivel diplomático en las últimas horas, luego de que los bloqueos de la Coordinadora impidieran una reunión programada entre la presidenta Sheinbaum y el vicepresidente primero del Gobierno español.
Sheinbaum denuncia «provocación» y descarta que manifestantes violentos sean maestros
Durante su conferencia de prensa matutina de este martes 2 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum se pronunció sobre los recientes disturbios y enfrentamientos registrados en las inmediaciones del Zócalo capitalino. La mandataria aseguró que detrás de los incidentes violentos hay intereses ajenos al movimiento magisterial.
“Ayer yo pienso que hubo mucha provocación. La verdad, no creo que sean maestros quienes generaron la provocación”, declaró la jefa del Ejecutivo.
Pese a los señalamientos, Sheinbaum Pardo defendió el derecho a la libre manifestación en el país, siempre y cuando se realice de manera pacífica, y garantizó que su administración no cerrará las puertas a la concertación.
“Hay diálogo, que es muy importante”, concluyó la presidenta, reiterando que las mesas institucionales con las dependencias federales permanecen abiertas para buscar una salida al conflicto.

