CIUDAD DE MÉXICO.- En el marco del Mes de la Concientización del Cáncer Infantil, la Secretaría de Salud reforzó el llamado al personal médico de primer nivel para identificar de manera oportuna las señales de alerta y acelerar la referencia a servicios especializados. La medida busca revertir una cifra crítica del sistema sanitario: tres de cada cuatro casos de cáncer en niñas, niños y adolescentes en el país se diagnostican en etapas avanzadas.
De acuerdo con datos del Programa Sectorial de Salud 2025–2030, en 2022 se registraron 7,101 nuevos casos en la población infantil y adolescente, lo que representa una incidencia de 16.2 casos por cada 100,000 habitantes. El diagnóstico en fases tardías limita severamente las posibilidades de un tratamiento con pronóstico favorable.

Red de atención y protocolos nacionales
Para enfrentar este desafío, la estrategia nacional busca trasladar a la práctica médica cotidiana los Protocolos Nacionales de Atención Médica (PRONAM) aprobados por el Consejo de Salubridad General, así como la Guía de Detección Temprana y Referencia Correcta y Oportuna 2026, publicada por el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia).
- Enfoque prioritario: Fortalecer el primer nivel de atención (consultorios y centros de salud) como primera barrera para identificar neoplasias.
- Protocolos específicos: Estandarización de criterios para diagnóstico temprano, leucemia linfoblástica aguda, linfoma de Hodgkin y retinoblastoma.
- Herramientas clínicas: Implementación de la Cédula de Signos y Síntomas de Sospecha para canalizar a unidades de segundo y tercer nivel sin dilaciones.
Principales señales de alerta
Dado que los síntomas iniciales suelen confundirse con padecimientos infantiles comunes, la autoridad sanitaria exhorta a evaluar clínicamente la presencia o persistencia de los siguientes indicadores:
| Categoría | Manifestaciones clínicas de sospecha |
| Sintomatología general | Fiebre persistente, sudoración excesiva, pérdida de peso, fatiga constante y falta de apetito. |
| Signos físicos y cutáneos | Palidez, puntos rojos en la piel (petequias), moretones sin causa evidente y dolor de huesos o articulaciones. |
| Masas y sangrados | Sangrado nasal o de encías, ganglios inflamados (cuello, axilas, ingle) y aumento anormal de volumen en abdomen o cuerpo. |
| Signos oculares y neurológicos | Pupila blanca (leucocoria), desviación ocular, cefalea intensa y persistente accompanied de vómito, o cambios repentinos de conducta. |
El objetivo de la política sanitaria vigente es reducir los tiempos de espera entre la aparición de los primeros síntomas, la evaluación en el centro de salud y la confirmación diagnóstica en centros oncológicos de alta especialidad.

