La legisladora subraya que los impuestos a bebidas y productos ultraprocesados deben destinarse directamente a fortalecer hospitales, atención médica y programas de prevención, promoviendo una sociedad más sana y responsable.
Tijuana, Baja California.- En el marco de su primer informe legislativo y de gestión, la diputada federal reiteró su compromiso con las políticas de salud pública, al pronunciarse sobre la reciente actualización en las tasas del IEPS aplicadas a bebidas azucaradas y productos ultraprocesados.
Reconoció que la medida puede generar diversas opiniones, pero subrayó que su finalidad es preventiva y con sentido social. “Es justo que se cobren estos impuestos cuando su destino es la salud. En Baja California atendemos cada año a muchas personas con padecimientos derivados del consumo excesivo de estos productos; debemos hacer conciencia y fomentar políticas de prevención”, explicó.

En un comunicado la legisladora destacó que estos ajustes no deben verse únicamente como una medida recaudatoria, sino como una oportunidad para impulsar una cultura de bienestar y alimentación saludable. En su opinión, la responsabilidad pública incluye tanto la generación de recursos como su aplicación efectiva en beneficio de quienes más lo necesitan.
“Cada peso que se recauda con este fin debe regresar en forma de atención médica, equipamiento hospitalario y programas de prevención. Es una manera de construir un futuro más sano para nuestras familias”, afirmó.
Con esta visión, la diputada refrendó su compromiso de legislar con sensibilidad social, promoviendo iniciativas que contribuyan a reducir enfermedades crónicas y a fortalecer los servicios de salud. Su postura refleja un equilibrio entre responsabilidad fiscal y humanismo, en favor de una sociedad más consciente y saludable.

