CIUDAD DE MÉXICO.- México enfrenta una crisis sanitaria sin precedentes en las últimas décadas al consolidarse como el país con mayor número de contagios y defunciones por sarampión en el continente americano. Según los datos más recientes de la Secretaría de Salud federal, al corte del 20 de marzo, el país registra 14 mil 36 casos confirmados y 35 fallecimientos.
Esta cifra sitúa a México muy por encima de otras naciones de la región. En comparación, Estados Unidos reporta 3 mil 772 pacientes; Guatemala, mil 29; Canadá, 412 y Bolivia únicamente 37 casos.
Daniel Salas, gerente ejecutivo del Programa Especial de Inmunización Integral de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), calificó la situación como crítica, señalando que México es el país más afectado en términos de morbilidad y mortalidad.
El representante de la OPS destacó que el principal obstáculo es la cobertura de vacunación, que actualmente se encuentra en un 80%, con zonas que presentan porcentajes aún menores.
«Esa diferencia puede hacer que el sarampión sea más explosivo y difícil de controlar si no se logra compensar la presencia de casos con detección y respuesta rápida», advirtió Salas en entrevista para El Universal.
Estados con mayor incidencia
La propagación del virus se concentra principalmente en el occidente y norte del país. Jalisco encabeza la lista de contagios, mientras que Chihuahua registra la mayor letalidad.
| Estado | Casos Confirmados | Defunciones |
| Jalisco | 5,103 | 4 |
| Chihuahua | 4,533 | 21 |
| Chiapas | 897 | 1 |
| CDMX | 610 | 2 |
| Michoacán | 386 | 1 |
Otras entidades que han reportado víctimas mortales incluyen Durango (2), Sonora (1), Tlaxcala (1), Guerrero (1) y Sinaloa (1).
En riesgo el estatus histórico
El próximo mes de noviembre será crucial para la salud pública nacional. La OPS determinará si México pierde oficialmente su estatus de eliminación de sarampión, un reconocimiento obtenido en 1996. Desde ese año, el país no había superado la barrera de los 5 mil casos, cifra que hoy se ha triplicado.
A pesar de la gravedad local, las autoridades internacionales recordaron que el sarampión es un desafío global: mientras el virus circule en cualquier parte del mundo, ningún país estará exento de riesgo.

